“A veces oigo voces por teléfono… ignoro qué voces… amenazas.
Suena el teléfono y alguien me dice cosas extrañas… que mi madre me envenena poco a poco y que me voy a morir.
Me siento observado… sé que alguien me vigila….“
“...si devoré a esas personas fue porque tenía hambre y me estaba muriendo.
Mi sangre está envenenada y un ácido me corroe el hígado.
Era absolutamente necesario que bebiera sangre fresca..“
Esto forma parte de una entrevista que le fue realizada en el psiquiatrico.
He encontrado fotos en la red de sus actos, pero prefiero no subirlas. Hay cosas que es mejor no saber.
Terminó por suicidarse, pero no sin antes dejar su huella.
Atendiendo al primer comentario, aunque no sea partidario, os dejo un enlace de Teresa Tallin, o como la dejó.



1 respuesta so far ↓
1 Topo // Abr 21, 2008 at 10:59 am
Pues pon el enlace para los morbosos, pero ni tires la piedra y escondas la mano… como dijo aquel, la sangre no mancha, viste.
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